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Gobierno de Jerí desembolsará US$63,9 millones por un Antonov AN-74 cuya fabricación cesó en 2014

  • 27 nov 2025
  • 3 Min. de lectura

La compra del AN-74 por el doble de su valor genera dudas sobre posibles irregularidades y la veracidad del contrato.


Escrito por Arturo Sobrino

Foto: La República
Foto: La República

El Ministerio del Interior aprobó la compra de un avión Antonov AN-74 para la Policía Nacional del Perú por un monto de US$63,9 millones, pese a que la Embajada de Ucrania alertó que la empresa proveedora, Aero Express FZE —con sede en Emiratos Árabes Unidos— no fabrica este modelo y no cuenta con autorización para producir aeronaves Antonov. La PNP había solicitado una nave completamente nueva, requisito que, según Ucrania, es imposible de cumplir debido a que la producción del AN-74 se detuvo hace más de una década.


En una comunicación oficial dirigida a la Dirección de Aviación Policial, el embajador ucraniano Yuriy Polyukhovych remarcó que la fabricación de todos los aviones Antonov está centralizada exclusivamente en Ucrania y corresponde a la empresa estatal del mismo nombre. Aseguró además que ninguna compañía extranjera puede producir aeronaves AN sin un convenio directo con el fabricante original.


El diplomático también precisó que las instalaciones de Antonov se encuentran íntegramente en territorio ucraniano y cuentan con un ciclo cerrado de producción y mantenimiento. Por ello, subrayó que ninguna firma de Emiratos Árabes, incluida Aero Express FZE, tiene autorización para ensamblar o construir modelos AN-74. Esta observación contradice de manera directa la declaración jurada presentada por el proveedor ante el Ministerio del Interior, donde aseguró ser fabricante de la aeronave.


Pese a las advertencias, la Oficina General de Administración y Finanzas del Mininter adjudicó el contrato por casi 64 millones de dólares. El monto ha despertado cuestionamientos adicionales, ya que la Embajada de Ucrania informó que el último AN-74 producido en 2014 tuvo un costo aproximado de US$30 millones, menos de la mitad del precio que pagará el Gobierno peruano.

Foto: La República
Foto: La República

El embajador Polyukhovych señaló que, desde ese año, no se han vuelto a construir aeronaves de este tipo, lo que hace inviable que Aero Express FZE pueda ofrecer un aparato nuevo, como exige el proceso de contratación. Esta discrepancia alimenta sospechas de una posible maniobra irregular entre funcionarios del Mininter y la empresa oferente.


Además, con el monto desembolsado por el Gobierno de José Jerí, sería posible adquirir dos aeronaves AN-74 según los valores referenciales proporcionados por Ucrania. La diferencia de precios y la falta de garantías sobre el origen real de la nave refuerzan las dudas sobre la transparencia de la compra.


La Contraloría ya había intervenido en el proceso y constatado varias de las inconsistencias reveladas por Ucrania. Entre ellas, que la empresa adjudicada no es fabricante del modelo, que el avión ofrecido no es nuevo y que el precio negociado está muy por encima del valor reportado por fuentes oficiales.


El embajador ucraniano fue categórico al señalar que la fabricación de un AN-74 completamente nuevo “es imposible” hoy en día, porque el modelo dejó de producirse hace más de 10 años. Este punto contradice directamente las condiciones establecidas en las bases del concurso, que exigen que la aeronave sea de reciente manufactura.


Por estas razones, expertos en contratación pública señalan que el Ministerio del Interior debería anular la adjudicación e iniciar acciones legales contra la compañía y su representante, el ciudadano ruso Valery Paniklov, quien suscribió la declaración jurada cuestionada. Sin embargo, hasta el momento, la cartera del Interior no ha emitido una posición oficial frente a las revelaciones diplomáticas.


La adquisición del avión “fantasma”, como lo han calificado especialistas, se suma a una serie de controversias que rodean las decisiones administrativas del Gobierno de José Jerí. Para el sector policial, la incertidumbre sobre el verdadero origen y estado de la aeronave compromete además la seguridad operativa de la institución.


Mientras tanto, la PNP continúa a la espera de un avión que cumpla con las especificaciones solicitadas, en medio de un proceso que ahora enfrenta múltiples cuestionamientos por sobrecostos, presuntas declaraciones falsas y una posible estafa internacional.




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