Fiorella Consiglieri: “Quinta La Riva va a ser el próximo Centro Cultural Chabuca Granda”
- 2 dic 2025
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La diseñadora y directora de la Asociación de Diseñadores de Interiores del Perú lidera la recuperación de Quinta La Riva, un histórico inmueble del Centro de Lima que pronto renacerá como el Centro Cultural Chabuca Granda.
Escrito por Arturo Sobrino

La memoria familiar siempre acompañó a Fiorella Consiglieri durante sus recorridos por el Centro Histórico de Lima. Imaginaba a su bisabuelo, antiguo director del correo central, caminando por las mismas calles que ella transitaba como estudiante.
Hoy, esa historia vuelve a ella desde una de las salas de Quinta La Riva, el inmueble del jirón Ica que la Asociación de Diseñadores de Interiores del Perú (DIP) ha restaurado y que próximamente será entregado convertido en un nuevo espacio cultural para la ciudad.
“Uno de nuestros proyectos más importantes es la recuperación del patrimonio histórico del Centro de Lima, gracias a un convenio con la Beneficencia. Y ahora lo hemos logrado con Quinta La Riva”, explica Consiglieri, quien forma parte de la dirección de la asociación.
Los trabajos comenzaron en 2023, con intervenciones completas en las instalaciones sanitarias, eléctricas, la fachada y elementos estructurales. Aunque muchos de estos cambios no son visibles, fueron esenciales para devolverle vida al edificio. La restauración se realizó en coordinación con la Beneficencia, entidad que identifica los inmuebles clausurados o deteriorados y los pone en manos de proyectos que puedan convertirlos en espacios culturales activos.

La DIP financia estas obras mediante programas que ofrecen a diversas marcas, cuyos aportes permiten cubrir los costos de restauración. El resultado es un inmueble renovado que, una vez entregado, funcionará como el nuevo Centro Cultural Chabuca Granda. Allí, cada ambiente tendrá una función musical: talleres de guitarra, cajón, canto, además de un bar y cafetería que se mantendrán en operación. “La comunidad va a recuperar un espacio que estuvo cerrado por años”, comenta Consiglieri.
Quinta La Riva fue creada en 1919 por el arquitecto Rafael Marquina como un hospicio para mujeres en situación vulnerable tras la Guerra del Pacífico. Esta historia marcó la intervención del año pasado, cuando el equipo decidió rendir homenaje a mujeres ilustres del Perú, bautizando cada casita con su nombre. Consiglieri dedicó su espacio a Antonia Moreno, a quien describe como una mujer valiente que apoyó la causa durante la guerra.
Para ella, estos proyectos permiten crear desde la identidad y mostrar al mundo el valor del diseño peruano. “Queremos dar una imagen sólida de lo que somos. Revitalizamos nuestra identidad a través de nuestros diseños”, afirma.
Su vínculo con el Centro Histórico no es reciente. Desde la universidad, cuando escogió cursos de restauración, se sintió profundamente conectada con estas calles. “Caminar por el centro es respirar la historia de quienes vivieron antes que nosotros. No podemos seguir dándole la espalda”, dice convencida de que Lima merece recuperar su esencia y ser vista como un lugar atractivo y vivo.




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