Santiago Posteguillo defiende la novela histórica popular y cuestiona el canon literario
- 27 nov 2025
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El escritor español presenta “Los tres mundos” y reflexiona sobre la relación entre éxito comercial, calidad literaria y la vigencia del pasado en los conflictos actuales.
Escrita por Arturo Sobrino

El autor valenciano Santiago Posteguillo, uno de los escritores más leídos en español y reconocido por sus novelas ambientadas en la Antigua Roma, conversó sobre el lanzamiento de Los tres mundos, la entrega final de su saga dedicada a Julio César. Desde su experiencia, defendió el valor de la novela histórica popular y cuestionó la división entre literatura de éxito y literatura “de canon”.
Durante la promoción de su más reciente publicación, el escritor aseguró que procura mantener su ritmo de trabajo a pesar de los constantes viajes y presentaciones. Contó que lleva siempre consigo su ordenador para avanzar en sus proyectos y así evitar que los eventos lo desconecten de la escritura.
Posteguillo también reflexionó sobre la relación entre la crítica literaria y los libros catalogados como “best sellers”. Aseguró que existe un prejuicio persistente que asocia popularidad con falta de calidad, una idea que, según dijo, no tiene sustento histórico.
El autor recordó que figuras como Shakespeare, Lope de Vega, Victor Hugo o Charles Dickens fueron sumamente populares en su época y aún así forman parte del canon literario. Subrayó que, a lo largo de la historia, han coexistido obras masivas y obras exigentes, ambas con lugar en la tradición.
Para Posteguillo, esta separación artificial entre literatura popular y canónica no debería existir. Señaló que en el siglo XXI habrá obras exitosas que sobrevivirán al tiempo y otras que no, del mismo modo que habrá textos de bajo impacto comercial que sí quedarán como referentes.
El escritor dijo sentirse cómodo trabajando en el terreno del entretenimiento con rigor literario. Aseguró que busca conectar con muchos lectores a través de historias sólidas, accesibles y bien documentadas.
Sobre sus influencias, mencionó a Walter Scott como pionero de la novela histórica moderna, pero resaltó que los ritmos narrativos y estilos de la época no se adaptan al lector actual. En su caso, señaló a Dickens y Pérez Galdós como referentes más cercanos por su capacidad de mezclar lo histórico con relatos íntimos.
Para Los tres mundos, explicó que se apoyó también en la obra de George Eliot. Destacó la habilidad de la autora para unir acontecimientos privados con procesos históricos más amplios, algo que él mismo busca replicar en sus novelas.

Posteguillo comentó que el conflicto entre las Galias, Roma y Egipto permite entender cómo se configuró el origen de Occidente. Admiró la visión de Julio César, capaz de identificar puntos estratégicos que serían clave incluso milenios después en la geopolítica europea.
El escritor señaló que el mundo actual atraviesa una nueva reconfiguración, marcada por la emergencia de potencias como China e India, los cambios internos en Estados Unidos y el rol de América Latina. Consideró que los mapas políticos nunca son estables y que el futuro podría traer nuevas transformaciones.
También destacó que Los tres mundos muestra la dimensión de estadista de Julio César, algo que hoy, dijo, escasea en los liderazgos contemporáneos. Recordó la frase de Churchill que diferencia a un político de un estadista y afirmó que César reunía ambas cualidades: brillantez militar y visión política.
Finalmente, explicó que recurrir al pasado es una manera eficaz de hablar del presente sin caer en polarizaciones actuales. Afirmó que, al situar sus historias en Roma, puede mostrar problemas contemporáneos a través de una distancia histórica que permite reflexionar sin prejuicios.




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