UNICEF e INEI alertan un grave retroceso del Perú en pobreza, hambre y protección infantil
- 27 nov 2025
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Un nuevo informe revela que, pese al aumento del presupuesto público, el país no ha cumplido con los Objetivos de Desarrollo Sostenible vinculados a la niñez y adolescencia.
Escrito por Arturo Sobrino

En una década marcada por la inestabilidad política y siete presidentes en el poder, el Perú muestra un preocupante estancamiento cuando no hay retroceso en sus compromisos con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Así lo advierte el informe presentado por UNICEF y el INEI, que evalúa el periodo 2015-2024 y expone graves carencias en políticas contra la pobreza, la desnutrición, la anemia y la violencia infantil.
El documento precisa que programas como Qali Warma y Cuna Más recibieron incrementos sustanciales en su presupuesto, pero no lograron los avances esperados. En 2024, Qali Warma superó los 2,460 millones de soles y Cuna Más los 835 millones, cifras que duplican o triplican las de 2015, sin traducirse en mejoras significativas.
El primer ODS, fin de la pobreza, presenta un retroceso evidente. El informe señala que en 2024 el 36,6% de niñas, niños y adolescentes vivía en pobreza monetaria, mientras que el 8,2% en pobreza extrema, con una brecha pronunciada entre zonas urbanas y rurales.
A ello se suma que el 22,2% de menores tenía al menos una necesidad básica insatisfecha y menos de un tercio vivía en hogares con adultos afiliados a un sistema previsional, lo que compromete su futura seguridad social. UNICEF y el INEI instan a que estas cifras sean tomadas en cuenta en el debate electoral.

En cuanto al ODS hambre cero, el informe muestra una reducción mínima en desnutrición crónica, que pasó de 14,4% en 2015 a 12,1% en 2024. Sin embargo, la anemia infantil continúa siendo uno de los problemas más graves: afecta al 43,7% de menores de 6 a 35 meses y no ha mostrado avances en diez años.
La situación es más crítica en hogares rurales y pobres, especialmente en familias con madres de lengua originaria o con educación primaria o incompleta. La vulnerabilidad, según el documento, golpea con mayor fuerza a niñas y madres indígenas.
El informe también analiza el impacto de la crisis democrática. La constante rotación de autoridades y la falta de estabilidad política afectaron la ejecución de políticas públicas en los gobiernos de Humala, Kuczynski, Vizcarra, Merino, Sagasti, Castillo y Boluarte, lo que limitó el avance de los ODS.
En educación se registran mejoras en las tasas de conclusión de primaria y secundaria. No obstante, persisten serias dificultades en aprendizaje: solo el 18,4% de estudiantes de segundo de secundaria alcanza un nivel satisfactorio en comprensión lectora y apenas el 11,3% en matemática.
En igualdad de género, los desafíos siguen siendo profundos. Aunque la violencia contra la mujer bajó de 53,7% en 2023 a 38% en 2024, cuatro de cada diez adolescentes mujeres sufrió algún tipo de agresión en el último año. Además, el 17,9% de mujeres entre 20 y 24 años estuvo casada o en unión antes de los 18.

El panorama también es alarmante en relación al ODS sobre paz, justicia e instituciones sólidas. Tres de cada diez adolescentes de 12 a 17 años sufrió violencia física o psicológica dentro de su hogar. Solo el 6,7% denuncia, lo que evidencia la falta de canales adecuados de protección y justicia.
La percepción de seguridad también muestra fuertes brechas de género: el 63,4% de hombres afirma sentirse seguro caminando solos, frente al 46% de mujeres. UNICEF e INEI piden fortalecer la institucionalidad para proteger a niñas, adolescentes y mujeres.
El informe concluye señalando que el Perú debe priorizar urgentemente los ODS relacionados con pobreza, hambre, educación, igualdad de género y justicia. Recomienda reforzar el trabajo intersectorial con enfoque territorial e intercultural, mejorar el monitoreo estatal y fortalecer la participación ciudadana para garantizar los derechos de la niñez.




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